Résumé
Durante los ocho siglos de presencia islámica en la península Ibérica, los sistemas agrarios y las prácticas alimentarias experimentaron transformaciones que han sido ampliamente debatidas por la historiografía. Desde la formulación de la llamada «Revolución Verde Islámica» propuesta por Andrew M. Watson, numerosos trabajos han matizado su idea de una transformación abrupta, proponiendo en su lugar procesos de introducción, adaptación y difusión agraria más graduales y regionalmente desiguales.A pesar de este debate historiográfico, todavía son escasos los estudios que integren de manera sistemática el análisis de fuentes escritas con la evidencia arqueológica. A este contexto se inscribe el proyecto ERC SyG MEDGREENREV (Ref. 101071726), cuyo objetivo es desarrollar una aproximación desde la Arqueología Ambiental que permita evaluar el nivel de integración de nuevas especies vegetales en los sistemas agrarios ibéricos y su posterior incorporación a las dietas medievales.En el marco de este proyecto —y en relación con el proyecto ISEMA (ANR-23-CE27-0003)— esta comunicación presenta los primeros resultados de un estudio arqueobotánico centrado en restos de semillas, frutos y carbones de madera recuperados en excavaciones arqueológicas de los municipios de Atienza, Olmeda de Jadraque y Molina de Aragón (Guadalajara), situado en el eje de la Marca Media andalusí. El análisis de estos conjuntos arqueobotánicos —contrastados con otros emplazamientos del mismo contexto fronterizo— permite explorar las prácticas de explotación, consumo y circulación de plantas tanto autóctonas como introducidas, resultados que comienzan a corroborar una dinámica agrícola conservadora, en la que la adopción de técnicas y plantas son escuetas o directamente ausentes. Todo ello contribuye a un discurso histórico que parece inclinar la balanza a favor de una mirada revisionista y cauta de las premisas revolucionarias de Watson.